Este trabajo recoge las reflexiones más recientes de Luis Greco sobre los fundamentos del Derecho penal y la justificación de la pena. A través de una innovadora dicotomía —entre el fungibilismo, que concibe la pena como una medida estatal más, y el singularismo, que la interpreta como una institución excepcional dentro del aparato estatal—, el autor traza una genealogía crítica del pensamiento penal de los últimos 150 años.
Lejos de limitarse a una reconstrucción histórica, la obra defiende una posición intermedia, que busca preservar la especificidad del Derecho penal sin desligarlo de los principios generales del Estado de Derecho. El resultado es un ensayo riguroso y profundamente documentado, que combina erudición y claridad expositiva, y que ofrece al lector una visión original sobre uno de los debates más complejos del pensamiento jurídico contemporáneo.