Esta obra ofrece una reflexión crítica y necesaria sobre el papel actual de la jurisdicción constitucional en un contexto marcado por la transformación del Estado de Derecho. En un momento de profunda crisis institucional, agravada por el auge de los populismos y la instrumentalización de las propias herramientas constitucionales, el autor analiza cómo nuestro Tribunal Constitucional ha visto reforzada su dimensión política en detrimento de su función jurisdiccional, generando tensiones estructurales y normativas.
Lejos de limitarse al ámbito nacional, el estudio conecta esta problemática con la evolución dinámica de las jurisdicciones constitucionales supranacionales, poniendo de relieve la importancia de una interpretación jurisprudencial coherente que garantice la unidad y funcionalidad de los sistemas jurídicos contemporáneos.
Desde esta perspectiva, la obra subraya la urgencia de promover una labor pedagógica y divulgativa que facilite a juristas y ciudadanos la comprensión del diseño constitucional, su arquitectura jurisdiccional y su relevancia para la defensa de los valores democráticos. Una contribución indispensable para repensar el papel del constitucionalismo en una era de desafíos estructurales y cambio constante.