Recientemente se usa la palabra meditación sin ningún reparo para incluir un sinfín de prácticas y teorías que, lejos de ayudaros, añaden más ruido y desconcierto que claridad mental.
El propósito de este libro es volver a la esencia de la meditación: el silencio.
Por muy bellas que sean
las escrituras sagradas,
o muy elaboradas que sean
las teorías especulativas,
el silencio desmonta a todas ellas
y te muestra sin adornos
la verdad tal y como es.
Mientras la teoría nos llena
y nos dispersa,
el silencio nos vacía
y nos permite ser.