Este libro aborda la relación entre padres e hijos a la luz de Un curso de milagros, vínculo en el que todos participamos, porque, aunque no seamos padres, todos somos hijos. Se trata de la relación clave que más marca nuestra vida, por lo que es esencial armonizarla. Se centra en lo que significa ser un progenitor de mentalidad correcta y un hijo de mentalidad correcta. El primero de estos papeles consiste en mantenerse fiel a la cambiante función de ser padre y, al mismo tiempo, respetar la mente del hijo, para que elija sus experiencias de vida y decida si quiere percibirlas a través de los ojos del ego o del Espíritu Santo. El segundo de estos papeles expresa el significado de la lúcida declaración de Freud