El curso de la historia nos ha llevado a un mundo en que muchos investigadores deben someterse a las directrices del mercado, regirse por sus lógicas competitivas, publicar para el reconocimiento de una «excelencia» <br>
La filósofa y científica Isabelle Stengers denuncia en este incisivo manifiesto la fábula de la investigación «libre», los sesgos de una ciencia tradicionalmente masculina que no habla de riesgos e incertidumbres, así como las amenazas que provienen tanto de los excesos del cientificismo como de quienes promueven el escepticismo ante las verdades incómodas. <br>
Este libro es también un texto movilizador, una llamada a asumir el reto de construir una inteligencia pública de la ciencia, capaz de atender a los problemas reales de la sociedad y a las urgencias que enfrenta nuestro planeta. A confiar, al fin y al cabo, en que otra ciencia es posible.