A lo largo de la historia, el arte ha reflejado —y a menudo perpetuado— la mirada masculina sobre el cuerpo femenino. Desde los mitos de Pandora y el Juicio de Paris hasta los grandes desnudos del arte occidental, la mujer ha sido representada como objeto de deseo, belleza o castigo, pero raramente como sujeto.
En este ensayo, Lola Roldán revisa más de sesenta obras fundamentales desde una perspectiva feminista, desentrañando las violencias simbólicas ocultas tras la belleza: la mujer expuesta, juzgada y moldeada para gustar