Este poemario, conciso y profundo a un mismo tiempo, se enmarca en el territorio de los grandes artefactos literarios. Lo clásico
y lo popular, lo universal y lo efímero, se encuentran aquí para explorar los contornos del fenómeno suicida y su presencia, a
menudo oculta, en el devenir de nuestro día a día. Pero es también un libro de amor, en el que la narración poética de una pérdida
encuentra el consuelo en la memoria ficcionada de lo literario.