Hay libros que no se escriben para ser leídos, sino para acompañar. La alegria en la fe pertenece a esa clase de obras que nacen del silencio y conducen a él. En estas páginas, el padre Auguste Valensin deja entrever el itinerario interior de un alma que, tras el esfuerzo intelectual y el rigor teológico, descubre la sencillez de saberse amada por Dios.