Durante el primer Renacimiento, el hermetismo volvió a cobrar fuerza, principalmente a través de la Academa Platónica florentina, fundada por Cosme de Médici y dirigida por Marsilio Ficino.
El Renacimiento Oculto II, pone de relieve las corrientes subterráneas y ocultas (paganismo mistérico, magia, cábala, astrología ) que, terminan por manifestarse a través de artistas como Miguel Ángel, Leonardo da Vinci, Botticelli, Rafael, Piero della Francesca, Giorgione, o Durero, entre otros.