Si el luto oficial por la muerte de Franco se acortó para permitir la disputa de los partidos de la jornada, es porque el fútbol ocupaba un lugar central en un régimen que temía desestabilizarse tras el fallecimiento del dictador. Y es que, durante décadas, el balompié había sido utilizado por la dictadura como un eficaz mecanismo de distracción social, un papel que necesariamente había de redefinirse durante la Transición española. A partir de esta idea, la presente monografía se pregunta qué ocurrió con el fútbol durante el periodo transicional y hasta qué punto experimentó cambios significativos en un contexto de apertura política y social.
Para dar respuesta a esta cuestión, esta investigación pone el foco en el proceso, no exento de tensiones, de democratización de la Real Federación Española de Fútbol y de los propios clubs, en el decisivo papel desempeñado por la Asociación de Futbolistas Españoles a través de la lucha sindical y, finalmente, en el posicionamiento político de equipos, futbolistas y aficionados. Estas aproximaciones, alejadas de lo deportivo y centradas en lo institucional, son las que han permitido al autor utilizar el fútbol como un observatorio privilegiado desde el que analizar las continuidades, tensiones y transformaciones de la Transición.