Charly es un triste ejemplo de cómo la maldad, por desgracia, puede llevar al individuo a las cotas más altas de poder y dinero. No hay, no puede haber un gramo de felicidad en un mal hombre; sólo su profunda idiotez puede encontrar felicidad en las riquezas adquiridas a base de asesinatos, drogas o prostitución.
Fijémonos en Charly. Cuándo es feliz? El mismo nos lo cuenta: con la familia y los amigos. Y para conseguir eso precisa matar? acumular riquezas? Los amigos que tiene no son tales. Los utiliza, hasta el punto de quitárselos de en medio cuando no le sirven o cuando desconfía de ellos. Esta historia muestra cómo amasa mucha plata de manera fácil y en poco tiempo; pero a cambio de vivir acosado la mayor parte de su vida.
Me gusta recordar a Kant. La mayor virtud del malvado es que se destruye a sí mismo. Es verdad; pero... Cuánta miseria siembra antes de destruirse!