Las páginas que encontrarán a continuación no son más que una introducción a los grandes problemas de la vida: Dios, el alma, la ciencia, la religión, la verdad, etc. Ya es un logro que estos temas sean un problema para un hombre. Mientras tengan ese carácter exigirán que la inteligencia los piense, y para eso tenemos precisamente nuestra mente. Confiamos plenamente en el poder de la inteligencia humana para alcanzar la verdad; por eso, no son los que se cuestionan las grandes cosas, quienes terminarán pensando mal, sino quienes se nieguen a pensar y a discutir. De la verdad puede decirse algo semejante a lo que Jesús dijo del cielo: sólo se entrega a los que luchan por ella