Aunque el interés por los problemas lógicos aparece en la India ya en el s. VII a.C., el primer texto donde se los aborda en forma ordenada y sistemática es de comienzos de nuestra era. Los «Nyâyasûtras», nombre de ese texto, no tratan sólo de problemas lógicos, sino también de cuestiones relacionadas con la teoría del conocimiento, y con la naturaleza de los objetos. Representan el punto de vista brahmánico, al que con el tiempo se van oponiendo, en otros textos de lógica, los de las escuelas budista y jaina. La característica fundamental de la lógica indostánica, y que más la diferencia de la aristotélica, es su esquema del silogismo, que en un comienzo consta de cinco proposiciones en vez de tres. El esquema general es: «1) En la colina hay fuego; 2) porque hay humo; 3) donde hay humo hay fuego, como en una cocina. 4) Así es la colina. 5) Por lo tanto, en la colina hay fuego». La lógica de la India tiene una sutileza extraordinaria en lo que se refiere al anál