Esta obra propone una exploración rigurosa de un cine casi desconocido que logró abrirse paso en un contexto político marcado por la censura y el control ideológico. Tras el telón de acero, una nueva generación de cineastas emergía con el impulso de romper con las ataduras del realismo socialista y dar voz a una juventud ávida de libertad creativa.
A través de sus páginas, el lector descubrirá el retrato de autores audaces que desafiaron los códigos visuales del estalinismo para revelar una realidad más cruda y auténtica, marcada por el vacío existencial, el conflicto generacional y la irrupción de lo sexual como discurso. Este fenómeno cinematográfico, lejos de ser un mero reflejo nacional, compartía un espíritu común en países como Polonia, la Unión Soviética y Checoslovaquia, pilares del nuevo cine en Europa del Este.
Lejos de conformar un bloque homogéneo, estas cinematografías incorporaron rasgos culturales y estéticos propios, dando lugar a una expresión artística singular y profundamente diversa. El resultado fue una de las etapas más fascinantes —y menos exploradas— de la Historia del Cine.