Al escribir esta novela homenaje a la mítica película El cebo de Ladislao Vajda, (que se basaba en un guión del escritor suizo Friedrich Dürrenmatt), Tomás García Yebra nos sorprende con una trama aparentemente sencilla pero endiabladamente ingeniosa en la que juega con el lector al ratón y al gato, pero a diferencia de lo que ocurre en la película sólo en los últimos compases de la historia sabremos quién ha sido el autor de los horrendos asesinatos