Ana vive una infancia feliz hasta que la desgracia llega a su hogar. Tras perder a su hermano pequeño y quedarse huerfana de maadre, su tía Celia se la lleva a vivir a París para hacer de ella una señoritoa donde prime su educaciñon, y así alejarla de la tristeza y pesadumbre que empieza a anidar en la casa familair